sábado, 20 de agosto de 2016

Amanece

He nacido en tierra antigua
de nuevo mundo
de Centroamérica.
Y se ha brindado
como óleos de pintor
a sí misma
la palabra.

Ah bendita palabra
que te acobijas entre el mar
en el susurro más calmo
y el grito más amargo.

Ah palabra que eres
ungüento al alma muda,
caricia de flor,
regalo

(Si de tanto buscar,
a veces la palabra correcta
surge como lluvia deseada...
refresca, renueva, crece.)

Yo quisiera despertar al escritor
yo quisiera hablarle
desde el centro del alma mía
yo quisiera decirle
de cuán grande es su obra
que en secreto teje
y que el pueblo ignora.

Yo quisiera anunciar
como trompeta de desfile
que al danzar la pluma sobre el papel
el hombre hará amanecer el nuevo día.

Todo parece oscuro
en esta tierra de primavera añeja
y como pequeñas luciérnagas
brincan menudas esperanzas.

Pero amigo,
viene retumbando el amanecer con fuerza
es la cultura que ha vuelto
a esta cuna que es suya,
son los pájaros que vuelan de nuevo
sobre esta tierra anhelante.

Es el arte que pinta las nubes,
que hace hinchar la luz de la historia.

Es la vocación tomada que crea destello
en esta casi, casi madrugada.
Es la perla que brilla de nuevo
en este cuadro de montañas de Oriente.

Yo quisiera que en la caverna
en la que se esconde el poeta
se oyera también la canción de alegría
que, sin saberlo, él mismo provoca.

Ya casi amanece, amigo
las nubes galopan
despidiéndose de la noche.

A lo lejos se oye el retumbar...
es la luz crujiendo
en su lucha contra la oscuridad

se aceleran los corazones...

Ya se oye, a lo lejos
la manada de voces y murmullos
se han vuelto grito
y sangre que da vida
que exalta, que impone,
que hace temblar y glorifica.

Ya casi amanece, amigos,
en esta tierra bendita.