viernes, 13 de abril de 2018

Guatemala

Mira qué anchas son tus fronteras, Guatemala
mira qué altas tus montañas
que desde donde estoy las veo a diario
y dibujo en mis cielos tus rojos atardeceres.

No me bastan en las mañanas los recuerdos
que a veces al dormir aún te sueño
veo imponentes tus volcanes, tus ríos fríos,
tus mangos, tus jocotes, tus albañiles.

Mira qué grande eres,
hasta donde estoy casi oigo la bulla de tus mercados,
oigo el azadón en la tierra y la olla burbujeando.

Me haces tanta falta
pero eres también
tan mía...
que te escucho en los cantos que canto,
en los poemas que recito,
en las palabras anglosajonas
que se me enredan en la boca
cuando hablo.

Aquí estás conmigo, Guatemala
y tu nombre es como grito ahogado,
porque al nombrarte siento que me llaman
y siento confundirse tu gracia y la mía.

Mira qué ancha eres
qué maravillosa
y qué fuerte el poder de tu dominio
que aún en tierra de nieves blancas
y días de otoño,
te sigo suspirando,
mi primavera.

Inadvertida

¿A dónde va todo este tiempo?
Todas estas horas de soledad
y rituales hogareños.

¿Qué producen la suma de soles
que pasan por sobre mi casa?

Esta casa tan fría
tan distante de todo.

¿A dónde va la luciérnaga en la noche?
Cubierta de sombras y lirios dormidos
¿Qué objeto tiene el mover de las hojas secas
que danzan por el aire sobre el piso?

Tantas cosas hay en la Tierra
de las que
ninguno se entera.

Otra vuelta al Sol,
otra brisa sobre el pasto...
allá en algún lugar
la cigarra calla y luego
vuelve a cantar...

¿A dónde va todo esto?
¿Quién es testigo
de la existencia?

Del ser
sin que se sepa

De todo aquello
que se teje en lo oculto.

De las sombras que producen
las olas del mar en la noche estrellada
antes de reventar contra las rocas.

____

.psalml139.

jueves, 18 de enero de 2018

Madrugada

La mañana
me abrazó de golpe,
y me sentí otra.

Al fin pude ver
de frente
las sombras del pasado
que huían.
Mi lamento cotidiano
desentonaba.

Las azules quejas
de haber perdido el cielo,
se diluyeron tanto
con el recuerdo vivo
que las creí ser uno.

Todavía veo
cómo mis dedos se entrelazan
con lo que queda de la noche
y no quieren dejarse ir.

Fui yo quien sostuvo
este invierno.

El sol que pasó
no es el mismo que vuelve
Pasó.

En mi oscura melancolía
deseché mil soles...
cerraba con fuerza mis ojos
para continuar mi lamento.

Esta madrugada
es tan brillante
que no sostuvo lucha
contra mis párpados dormidos.

Esta dulce estrella amaneciendo...
Han pasado mil soles
desde el día que quise guardar
en mi memoria.

La oscuridad a la que me aferraba
no era el suspiro del atardecer
que creí recién pasado...
era el mío,
era mi cárcel,
era mi noche en la que creí
poder volver atrás el tiempo.

Este sol también pasará
así como han pasado tantos otros...
y yo
yo...
quiero estar despierta
para saber lo que vendrá
en el nuevo día.

lunes, 27 de noviembre de 2017

Sueño .

Soñé que trabajabas
en una estructura
comida por el tiempo
y yo te buscaba
entre pasillos azules
sin encontrarte.

Eran verdes, amarillas, rojas
las diminutas moléculas de polvo
que se aferraban con ligereza
a la pintura desgastada.

Y yo corría pasillos
y entre rostros de extraños
bajaba gradas,
abría puertas.
Quería hallarte.

Al fin
decidí que era en vano.
Todos los caminos me habían fallado.
Demasiadas probabilidades
debían hacerse promesa
y a una orquestarse para verte.

Entonces...
me viste... te vi
y supe que no sabía para qué
te buscaba
yo solo quería verte
y cumplido mi deseo
¿qué haría?

martes, 12 de septiembre de 2017

Lejos

Lejos
desde el mirador de tu ausencia
contemplo este azul deseo
-ocaso sórdido y hondo-
humana ambición:
la de perdurar.

Oigo
pensamientos distantes
hechos eco
ajenas son hoy
todas las miradas
todas las palabras.

Pinté negro
en todos mis lienzos
de papel servilleta.

Tu descripción era
todo lo que creaba belleza,
y sin tus palabras
no existe.

Me palpita en caverna
este mi corazón tuyo,
me distraen las hojas,
el cielo, el viento...

Estoy afuera
lejos,
lejos.

miércoles, 21 de junio de 2017

¿Qué es esto?

¿A dónde vas?
Así termina
todo esto
de esta manera.

La roca que eres
es la que quiero ser:
Inmovible,
quieta, firme.

Veo hacia atrás,
no hay a qué aferrarme.
No hay a quién caer.

Es como si de repente
en lugar de ir cayendo
de golpe
camino.

No estás.
No estuviste.
No hay nada atrás,
todo estaba en mi mente,
todo lo creé.

Qué vacíos se sienten los espacios
que antes estuvieron llenos,
llenos de qué, no sé,
de algo.

Siento haberme rendido
en un juego que jugaba yo sola.

Como vestida de payaso
en reunión importante,
como la única sin uniforme,
como quien ha tragado un terrible peso
de realidad.

No estás.
Qué extraño.
Nunca fuiste,
nunca fuimos.
Ya pasó.

¿Qué paso?
Nada.


martes, 11 de abril de 2017

Daga .

Quiero ser tu punto débil

quiero ser quien te parte el corazón

quiero ser quien puede sacarte la verdad

quiero ser ante quien te deshaces.

Quiero ser a quien envían

para ocuparse de ti,

quiero ser quien ves y eres vulnerable.



Adiós amor,
veneno soy y nada más.

Guatemala

Mira qué anchas son tus fronteras, Guatemala mira qué altas tus montañas que desde donde estoy las veo a diario y dibujo en mis cielos t...