miércoles, 21 de junio de 2017

¿Qué es esto?

¿A dónde vas?
Así termina
todo esto
de esta manera.

La roca que eres
es la que quiero ser:
Inmovible,
quieta, firme.

Veo hacia atrás,
no hay a qué aferrarme.
No hay a quién caer.

Es como si de repente
en lugar de ir cayendo
de golpe
camino.

No estás.
No estuviste.
No hay nada atrás,
todo estaba en mi mente,
todo lo creé.

Qué vacíos se sienten los espacios
que antes estuvieron llenos,
llenos de qué, no sé,
de algo.

Siento haberme rendido
en un juego que jugaba yo sola.

Como vestida de payaso
en reunión importante,
como la única sin uniforme,
como quien ha tragado un terrible peso
de realidad.

No estás.
Qué extraño.
Nunca fuiste,
nunca fuimos.
Ya pasó.

¿Qué paso?
Nada.


jueves, 11 de mayo de 2017

Galante

Galante, lante, lante
entró al pueblo.

Majestuosa tormenta
vestida de viento
y golpes.

Galente, lante, lante
a su paso
botaba paredes,
hacía escombros.

La húmeda tierra que besaba el cielo,
que a pueblo tranquilo
había sido cariño agua,
se filtraba entre el adobe,
mojaba cama seca
hacía gritar.

¡Galante, lante, lante,
rapacún ton son laca!
Entró al pueblo embravecido
como buscando a Jonás,
gritaba, gritaba.

La hija de la que lava ajeno
le vio acercarse.

Galante, lante, lante
buscando a su presa.

Fernanda, que sabía
que no era ella.
Se escondió bajo sombrero,
de paja el sombrero,
de paja pintado de achiote.

Galante, lante, lante
hizo de noche la tarde.
Daba miedo.
Hacía callar.
Eran ríos los que pasaban ahora
en las calles donde hubo gente.

Y Fernanda escondidita
bajo sombrero,
agarrada de las alas,
hecha curruquito,
solita estaba que ma'
se había ido al mercado.

Galante, lante, lante,
porotón saca trum peq
llovía, llovía encima de todos.

Galante, galán, gala...

Cuando la tormenta acaba
siempre es más corta
de lo que fue mientras mojaba.

Fernandita se quitó el sombrero
y esperó...





Mamá volvía del mercado
con su falda hecha lodo,
tres libras de loroco, dos de cebolla,
papas y un "mija" despavorido.

Tiró el sombrero Fernandita,
abrazó falda mojada,
agarró los tomates
y comió rico.

Ni sombra de Galante,
mi ma' está conmigo.

martes, 11 de abril de 2017

Daga .

Quiero ser tu punto débil

quiero ser quien te parte el corazón

quiero ser quien puede sacarte la verdad

quiero ser ante quien te deshaces.

Quiero ser a quien envían

para ocuparse de ti,

quiero ser quien ves y eres vulnerable.



Adiós amor,
veneno soy y nada más.

miércoles, 1 de febrero de 2017

Muerte

Decidida me persigues
ya mordiéndome los talones,
cada que respiro, mi bienvenida compañía.

Tejes pensamientos y pareciera urgirte
la sangre que llevo dentro,
y a cada latido vuelves a acercarte.

¿Por qué te engrietas para mostrarte
mientras me veo en el espejo, hermosa?
¿Por qué me cantas la segundera
de canción de cuna,
y negra te pavoneas peligrosa?

Me has hecho abrazar feroz
esta vida que llevo de temporal tatuaje,
este minuto en el que decides
no llevarme.

Te medito, pobre enemiga vencida,
que ha de ser solo tu camino
que ha de ser, Muerte, muerte tu agorero.

Que al día final no habrá quién te abrace,
que con el mismo puñal con el que golpeas
desdichada has de decir tu última frase.

jueves, 29 de diciembre de 2016

Vista en jaula

Juego entre pensamientos
tomo piezas delicadas
y las muevo
imagino el vidrio caro
cayendo en mil pedazos
en el suelo.

No me sirve este mundo digital,
encerrados los ojos,
ventanas del alma,
en cajas blancas,
azules, arcoiris.

No me sirven tus ojos encerrados.

No me sirven tus manos
esclavas
que ya no juegan:
sin cicatrices.

No me sirven tus flores
sin olor,
sin textura...
imaginarias.

No puedo con tanta importancia absurda
pensamientos necios
y va la multitud
y siguen al ciego
y alaban al que mejor finge.

No me sirven tus letras necias,
tu carácter de figurín,
tu absurda imagen de museo,
de ídolo propio
de basura arreglada.

Estoy harta,
cansada de leer
lo que no cogí del armario
de recibir respuestas a preguntas
que no hice
que jamás haría.

De esta burla común,
de este juego hechizo.

Y casi soy, si pudiera,
la que fuera veneno
que destruye jaulas.

Verte despertar... ojalá.

Estoy harta de la comida
que no está a mi mesa,
que no huelo,
que no abrazo a la 'nia que la hizo
y le pido receta milenaria
y le pido secreto
y le río y me pregunto
si algún día seré
tan buena como ella...

Yo prefiero campo,
la risa que sí te veo,
la indiferencia cruda,
en lugar de tu gesto falso
de apreciación.

Yo prefiero tierra,
incómodo lodo,
plática tensa, luego amena,
hierro forjado a años,
lágrimas reales,
verde opaco, sin filtro, color tierra...
real.

La noche estrellada,
la fogata,
la plática de respeto con el anciano...

Estoy cansada...
que no estés.

Que salgas a pasear sin moverte de casa,
que desees atención ajena.

Cansada de esta piedra a la que te ataste,
de esta droga,
de esta máscara que adornas cada día.

Quiero que sufras la incomodidad del silencio
que aprendas a imaginar para continuar hablando,
que grites y toques y sientas.

No quiero tus delicadas manos
convirtiendo morfemas
en elaborados momentos épicos.

Te quiero así:
aburrido, distante, vista al cielo,
imaginando, cansado, frágil.

No me sirve
tu mirada en jaula,
tus dedos atados,
tu mente vaga.

lunes, 26 de septiembre de 2016

Madurar

Poco a poco
todo madura.

Madura el higo
que cuelga de la higuera.
Maduran las hojas
de los árboles...

Madura el invierno
y entra el verano.

Maduran las mazorcas,
las palabras.

Todo se teje de una capa
que lo recubre,
una capa distinta
a la que tuvo alguna vez.

Maduramos los hombres
olvidamos detalles
dejamos de lado
amores pasados,
tiempo y emociones

lágrimas

madura todo eso
y se vuelve uno serio
más analítico,
más adulto.

Y como todos recubren sus capas
se colocan sombreros y saludan.
Nadie se preocupa por lo pasado.

Maduran.
Y ya a nadie le golpean los recuerdos
al menos,
no en público.

sábado, 20 de agosto de 2016

Amanece

He nacido en tierra antigua
de nuevo mundo
de Centroamérica.
Y se ha brindado
como óleos de pintor
a sí misma
la palabra.

Ah bendita palabra
que te acobijas entre el mar
en el susurro más calmo
y el grito más amargo.

Ah palabra que eres
ungüento al alma muda,
caricia de flor,
regalo

(Si de tanto buscar,
a veces la palabra correcta
surge como lluvia deseada...
refresca, renueva, crece.)

Yo quisiera despertar al escritor
yo quisiera hablarle
desde el centro del alma mía
yo quisiera decirle
de cuán grande es su obra
que en secreto teje
y que el pueblo ignora.

Yo quisiera anunciar
como trompeta de desfile
que al danzar la pluma sobre el papel
el hombre hará amanecer el nuevo día.

Todo parece oscuro
en esta tierra de primavera añeja
y como pequeñas luciérnagas
brincan menudas esperanzas.

Pero amigo,
viene retumbando el amanecer con fuerza
es la cultura que ha vuelto
a esta cuna que es suya,
son los pájaros que vuelan de nuevo
sobre esta tierra anhelante.

Es el arte que pinta las nubes,
que hace hinchar la luz de la historia.

Es la vocación tomada que crea destello
en esta casi, casi madrugada.
Es la perla que brilla de nuevo
en este cuadro de montañas de Oriente.

Yo quisiera que en la caverna
en la que se esconde el poeta
se oyera también la canción de alegría
que, sin saberlo, él mismo provoca.

Ya casi amanece, amigo
las nubes galopan
despidiéndose de la noche.

A lo lejos se oye el retumbar...
es la luz crujiendo
en su lucha contra la oscuridad

se aceleran los corazones...

Ya se oye, a lo lejos
la manada de voces y murmullos
se han vuelto grito
y sangre que da vida
que exalta, que impone,
que hace temblar y glorifica.

Ya casi amanece, amigos,
en esta tierra bendita.

domingo, 7 de agosto de 2016

Frente al camino

Palabra a palabra
mirada a mirada
voy desapareciendo
de delante de ti.

He estado
anunciando
mi partida.
Pero el que se va realmente
no se despide...
como muerto,
desaparece.

¿Qué mas?
ya nada.
Ni dolor, ni espanto:
quietud.

Así
como último respiro,
como muerte
sin aviso:
salgo.

viernes, 17 de junio de 2016

Roble

El roble se despliega
desde la tierra que se labra
y se da a sí mismo
por madera de servicio.

Apunta cada día
al cielo
recibe de él luz
y de ella, da semilla.

Junto al roble
descanso, sonrío,
me acomodo en sus raíces
y me siento a contemplar.

Recibe la mañana,
y cada paso del sol
sobre su cabeza
le muestra cosas
que luego enseña.

El roble recibe a todos,
a todos saluda de lejos.
Ninguno bajo su sombra
vuelve al mundo sin haber aprendido.

El roble es la fuerza noble.
La corrección que apunta
al verdadero Norte.
La brisa suave que a media tarde
refresca, sonríe y juega.

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Que siempre estés,
mi querido roble.
Te amo papá.