domingo, 28 de abril de 2013

Segundos

La segundera golpea con fuerza de martillo, un pasado que constante se acrentece.
¿Dónde está el tiempo?

Escúchala, brillante, fría e inconsciente.

No sé quién inventó el reloj, pero ciertamente sé quién acabará con éste.

Sin tropezar, marcha deshaciendo presentes, como valiente peón que en sigilio come a su presa.
Olas en el vasto mar que revientan para olvidarse de lo que dejó.

Yo no te olvido.

Gira, gira, gira... aún si lo detuviera seguiría girando.

Deshechador de bestias presuntuosas, de olivos, de amor, de recuerdos. Todo pasa, y golpea, y vive y pasa.

(Táctica, tac-tic-tac)

Todos a una sola, todos nos precipitamos hacia el fin. Ella, fría, continúa su curso, nos abandona, toma a otros y les abandona.

Así va ella, marchando a un mismo paso, sin desafinar. Ahí va, persiguiéndonos, alcanzándonos y pasándonos por alto.

Segundos les llaman. Vaya monstruos de vida, vaya amigos traicioneros!