Entradas

La Lucha Cotidiana

Debajo del asedio del tiempo la siguiente ola pasa de nuevo arrastrándome a la orilla que no llega. Otro minúsculo tormento otra fatiga otro "¡ay! Dios mío" que cabizbaja digo arrodillada a la orilla de mi cama. Toda mi oración se redujo a tres palabras... no hay más que decir y sin embargo afuera se levantan monstruos peores que contra los que lucho a diario. Esta es mi trinchera. Quiera Dios ver a su sierva con agrado. Acallar las voces, la batalla, o aumentar las fuerzas. Mis héroes solían tener poderes de los que no ha oído el tiempo... hoy volteo para ver al hombre que con su sudor santo carga el tercio de leña, sonriendo. Así, acorralada entre la vida y la muerte entre lo santo y lo inmundo entre lo cotidiano y lo eterno en el vértice absoluto de la Palabra favorezco en carne propia y en contra mío que gane el bien, en lo que yo muero.

Descuido

  Descuido A lo lejos entre matorrales se descubre la casa  de tonos amarillos La manija que cruje  El chillido de la puerta  Pero no es viejo el edificio  Ni de antiguos corredores.  Son mías las paredes carcomidas de descuido y míos los hondos vacíos cubiertos de polvo Al fondo, una ventana  que prometía luz  se empañó con un golpe  y vaso derramado  Ay de mí  Que pensé  Que podría cuidarme  “No cuido” Me dijo “Porque estoy solo ” Ni tan ingenioso era Ni yo tan sabia  Y abrí.  Lirios enmohecidos y otra queja  que azul se vuelve a abrir paso entre las habitaciones de soledad Ni el tiempo hace los estragos  Que hace el descuido.  Y son hondos los pesares de los lamentos cotidianos.  ¿Por qué aún si se asolean duelen los témpanos que descubro entre las cobijas que el tiempo adorna de irrelevancia? Suelen pasearse dentro algunos pájaros  y son mi compañía  antes de volar.  Ellos s...

.

 recuérdame recia irreverente obstinada recuérdame en calma sobre la arena del mar pensando. Recuérdame como la que arriesgándolo todo tocó la puerta y entró. Ya no soy esa pero lo fui entre tus brazos.

Recuerdos en bokeh

 Saber que son las diez y que te amé y creer que te conjuro cuando oigo alguna canción que me dedicaste. Saber que sabes que sé que aún existes y de repente un par de ojos se pasean entre estas líneas o aquellas entre vino y robots . Sé que eres tú. No sé cómo,  solo lo sé. ¿cuántas horas pasaron antes que me olvidaras por completo? Soñar que te encuentro bajo la sonrisa conocida de un ramo de flores que nunca recibí. Mapas teñidos por gotas de lluvia que cayeron sobre una ciudad  que no visito desde que no llegaste.

Añoranza .

  El caos aprieta   este silencio repentino   -que burbujea taciturno y falazmente explota inundando todo de palabras-.   Persigo un sueño roto  que comienza de nuevo  cada que no te encuentro.  Esgriman deseos noctámbulos. ¿Dónde dónde? Me he quedado sola  velando este recuerdo por temor a que el pasado deje de ser el mismo si lo dejo ir.  Te añoro con desesperanza.

Magnesio

Cuaja la noche y a la entrada del frío me visita un solo deseo: hablar contigo y reirnos al viento como lo hicimos cuando éramos libres.

Huesos secos

A la sombra de un invierno, tal vez, que se ha gastado con agua y frio y veintisiete atardeceres empolvados sobre este pecho que acumula nostalgias. Solo hoy, solo hoy, solo hoy dije por varios años y vi pasar y traspasar veranos sin oir más que sombras tuyas . Me pareció a veces ver a lo lejos deslumbrarse exquisita la luz que acompaña a las revelaciones divinas y que cambia suertes. Mas yo en este globo que gira o no para dónde no sé, ni cómo y nada, nada que confirme si aún me amas. Ato mis dedos de nuevo a tus palabras y revivo por tres segundos antes de caer en polvo. Ya me parece definitivo este cansancio y recuerdo otra vida en la que jugábamos juntos al mediodía Espejos que reflejaban el sol, un cuaderno de notas con canciones soledad aunada de la más dulce confirmación: tu presencia. Tantas promesas, tantas promesas ¿dónde estás hoy? ¿dónde estoy yo? se abren vacíos entre nosotros. Solía angustiarme estar de este lado y no sé si este poema quiere decir que no me conformo a est...

Rey Democrático

En la loma que está por debajo del sauce por la 4ta avenida hay un rey un rey que vive en un país democrático. Pobre rey tiene vacío el palacio y las cortes reales y le han dicho ya varias veces que no puede invadir propiedad privada. Pero él es rey es el monarca y quedó de repente convertido en ciudadano sin darse cuenta. Todos los días hace inventario manda órdenes y sitúa su ejército sin que se le obedezca y no le para el bus a su mando. De misericordia vive pero no sabe porque son súbditos los que ve que le traen primicias. Ninguno le habla le tienen respeto, le abren paso al caminar las gentes. Es muy sabio el rey ojalá lo supieran, con sus planes se desbaratarían reinos pero están muy ocupados los vecinos llegando a la hora a sus trabajos comprando el súper y haciendo siestas. Debajo del sauce se hacen mil planes en plena hora pico, entre el tráfico y el tumulto se espera a los problemas difíciles del reino y jura ser Salomón si vienen dos mujeres peleando el mismo hijo Pero el q...
Hoy de nuevo las luces  se han tornado azules y el aire  se opaca. Diez veces he girado esta bestia y sin aplacar el golpe de los estribos anudo mi mano con las riendas "aquí viene" repito, y huyo... ya no puedo reincidir .

Hierro

 Nuestro amor era como aquellos hierros que salen por sobre las terrazas siempre en promesa de construcciones futuras. Nuestro amor era hierro flameante y luego frío fuerte y también flexible. Éramos aquellos  columpios de parque que luchan juntos contra el tiempo-óxido capa tras capa de pintura paralelos siempre pero sin tocarse. Nada digno de ver, pero nadie supo porque nunca dijimos todo y los que guardan secretos, como los hombres de las tumbas, siempre parecen importantes. Clavos roídos pero certeros. Se nos cayeron las capas de vergüenza y nos hablábamos directo a flor de piel sin decir palabra alguna. Ningún esfuerzo más de los que dejan corazones huecos girar y girar la llave inglesa hasta que encaje. Luchar contra  la lucha contra la calma luchar contra el esfuerzo de alterar la paz con viejos reclamos. Mil palabras pasan por debajo de este puente oscilante y solo un hombre puede caminar sobre el río crecido y espero mi turno. Esta otra pelea contra ti contra mi ...

Cómo estás

Amo quien fuiste cuando la tarde caía entre aquel "nosotros" acentuado y el bodegón del tiempo nos daba la espalda para olvidarlo todo excepto el presente. De cada paso que di en desconfianza aferrada a las sombras de mi inconsciencia brotaron las luces que sembraste cosechadas entre palabras y platos rotos y gloriosas endulzaban mi cargado camino. Sé bien que ya no te amo que las virutas de mi alma desgastada se volvieron polvo que endulzó tu partida que me dolió hasta el fondo... mas tres vínculos de paz acorralada se volvieron mi dije y mi fuerza y dejé de extrañarte. Ahora solo quisiera conocerte de lejos y poder saber que entre las agujas que chocan en el reloj de papel o de plata has encontrado libertad y alegría o saber también si has dado de frente a los cañones profundos que la tristeza ventila O solo saber qué fue de ese pez que nunca vio luz de día. Tus puertas lejanas conocen que me asomo para ver si acaso se corrigen los huecos...

Guatemala

Mira qué anchas son tus fronteras, Guatemala mira qué altas tus montañas que desde donde estoy las veo a diario y dibujo en mis cielos tus rojos atardeceres. No me bastan en las mañanas los recuerdos que a veces al dormir aún te sueño veo imponentes tus volcanes, tus ríos fríos, tus mangos, tus jocotes, tus albañiles. Mira qué grande eres, hasta donde estoy casi oigo la bulla de tus mercados, oigo el azadón en la tierra y la olla burbujeando. Me haces tanta falta pero eres también tan mía... que te escucho en los cantos que canto, en los poemas que recito, en las palabras anglosajonas que se me enredan en la boca cuando hablo. Aquí estás conmigo, Guatemala y tu nombre es como grito ahogado, porque al nombrarte siento que me llaman y siento confundirse tu gracia y la mía. Mira qué ancha eres qué maravillosa y qué fuerte el poder de tu dominio que aún en tierra de nieves blancas y días de otoño, te sigo suspirando, mi primavera.

Inadvertida

¿A dónde va todo este tiempo? Todas estas horas de soledad y rituales hogareños. ¿Qué producen la suma de soles que pasan por sobre mi casa? Esta casa tan fría tan distante de todo. ¿A dónde va la luciérnaga en la noche? Cubierta de sombras y lirios dormidos ¿Qué objeto tiene el mover de las hojas secas que danzan por el aire sobre el piso? Tantas cosas hay en la Tierra de las que ninguno se entera. Otra vuelta al Sol, otra brisa sobre el pasto... allá en algún lugar la cigarra calla y luego vuelve a cantar... ¿A dónde va todo esto? ¿Quién es testigo de la existencia? Del ser sin que se sepa De todo aquello que se teje en lo oculto. De las sombras que producen las olas del mar en la noche estrellada antes de reventar contra las rocas. ____ .psalml139.

Madrugada

La mañana me abrazó de golpe, y me sentí otra. Al fin pude ver de frente las sombras del pasado que huían. Mi lamento cotidiano desentonaba. Las azules quejas de haber perdido el cielo, se diluyeron tanto con el recuerdo vivo que las creí ser uno. Todavía veo cómo mis dedos se entrelazan con lo que queda de la noche y no quieren dejarse ir. Fui yo quien sostuvo este invierno. El sol que pasó no es el mismo que vuelve Pasó. En mi oscura melancolía deseché mil soles... cerraba con fuerza mis ojos para continuar mi lamento. Esta madrugada es tan brillante que no sostuvo lucha contra mis párpados dormidos. Esta dulce estrella amaneciendo... Han pasado mil soles desde el día que quise guardar en mi memoria. La oscuridad a la que me aferraba no era el suspiro del atardecer que creí recién pasado... era el mío, era mi cárcel, era mi noche en la que creí poder volver atrás el tiempo. Este sol también pasará así como han pasado tantos otros....

Sueño .

Soñé que trabajabas en una estructura comida por el tiempo y yo te buscaba entre pasillos azules sin encontrarte. Eran verdes, amarillas, rojas las diminutas moléculas de polvo que se aferraban con ligereza a la pintura desgastada. Y yo corría pasillos y entre rostros de extraños bajaba gradas, abría puertas. Quería hallarte. Al fin decidí que era en vano. Todos los caminos me habían fallado. Demasiadas probabilidades debían hacerse promesa y a una orquestarse para verte. Entonces... me viste... te vi y supe que no sabía para qué te buscaba yo solo quería verte y cumplido mi deseo ¿qué haría?

Lejos

Lejos desde el mirador de tu ausencia contemplo este azul deseo -ocaso sórdido y hondo- humana ambición: la de perdurar. Oigo pensamientos distantes hechos eco ajenas son hoy todas las miradas todas las palabras. Pinté negro en todos mis lienzos de papel servilleta. Tu descripción era todo lo que creaba belleza, y sin tus palabras no existe. Me palpita en caverna este mi corazón tuyo, me distraen las hojas, el cielo, el viento... Estoy afuera lejos, lejos.

¿Qué es esto?

¿A dónde vas? Así termina todo esto de esta manera. La roca que eres es la que quiero ser: Inmovible, quieta, firme. Veo hacia atrás, no hay a qué aferrarme. No hay a quién caer. Es como si de repente en lugar de ir cayendo de golpe camino. No estás. No estuviste. No hay nada atrás, todo estaba en mi mente, todo lo creé. Qué vacíos se sienten los espacios que antes estuvieron llenos, llenos de qué, no sé, de algo. Siento haberme rendido en un juego que jugaba yo sola. Como vestida de payaso en reunión importante, como la única sin uniforme, como quien ha tragado un terrible peso de realidad. No estás. Qué extraño. Nunca fuiste, nunca fuimos. Ya pasó. ¿Qué paso? Nada.

Daga .

Quiero ser tu punto débil quiero ser quien te parte el corazón quiero ser quien puede sacarte la verdad quiero ser ante quien te deshaces. Quiero ser a quien envían para ocuparse de ti, quiero ser quien ves y eres vulnerable. Adiós amor, veneno soy y nada más.

Muerte

Decidida me persigues ya mordiéndome los talones, cada que respiro, mi bienvenida compañía. Tejes pensamientos y pareciera urgirte la sangre que llevo dentro, y a cada latido vuelves a acercarte. ¿Por qué te engrietas para mostrarte mientras me veo en el espejo, hermosa? ¿Por qué me cantas la segundera de canción de cuna, y negra te pavoneas peligrosa? Me has hecho abrazar feroz esta vida que llevo de temporal tatuaje, este minuto en el que decides no llevarme. Te medito, pobre enemiga vencida, que ha de ser solo tu camino que ha de ser, Muerte, muerte tu agorero. Que al día final no habrá quién te abrace, que con el mismo puñal con el que golpeas desdichada has de decir tu última frase.

Vista en jaula

Juego entre pensamientos tomo piezas delicadas y las muevo imagino el vidrio caro cayendo en mil pedazos en el suelo. No me sirve este mundo digital, encerrados los ojos, ventanas del alma, en cajas blancas, azules, arcoiris. No me sirven tus ojos encerrados. No me sirven tus manos esclavas que ya no juegan: sin cicatrices. No me sirven tus flores sin olor, sin textura... imaginarias. No puedo con tanta importancia absurda pensamientos necios y va la multitud y siguen al ciego y alaban al que mejor finge. No me sirven tus letras necias, tu carácter de figurín, tu absurda imagen de museo, de ídolo propio de basura arreglada. Estoy harta, cansada de leer lo que no cogí del armario de recibir respuestas a preguntas que no hice que jamás haría. De esta burla común, de este juego hechizo. Y casi soy, si pudiera, la que fuera veneno que destruye jaulas. Verte despertar... ojalá. Estoy harta de la comida que no está a mi mesa, que no hue...