lunes, 4 de mayo de 2015

Cuatro Mayos Consecutivos

Azul como agorero,
debí haberlo sabido
pero era tan sordo
el amor
tan ciego,
que aquella niebla extraña
me pareció hermosa
y me cantaron dulces
las ánimas que traías.

.....

Sigilosa entró
por mis pupilas,
la luz rara de un amor
hecho de vino,
de acuarelas
de canciones
y de obsidiana.

Entre letras venías,
entre trazos,
entre mar y estrellas,
entre arena y libros,
entre parques coloniales
y hechizos de antaño.

.....

Beso.
Desgarró uno a uno
todos mis argumentos.
Me dejaste helada
con la palabra en la boca
enredada.
Y aquella de tan recia opinión
estaba absorta
callada...

"Dime algo" - dijiste
y por dentro me inundaban
diez mil sentimientos nuevos
y ninguna palabra.
Nada capaz de describirte.
Hablar hubiese sido
dibujar en grises
una canción colorida.

.....

Tiempo.
Todo cuanto estuvimos
enredado en mi memoria
Eres, sol, un eterno atardecer
oscuro... pero no todavía.

Cada palabra está dulcemente
tallada
en mi memoria,
cada recuerdo
danzando
entre neuronas.

......

Más tiempo.
Como primeros pasos,
como dos extraños,
como viejos amigos.

Te conocí de mil formas
y tu a mi de otras mil
No existe la sombra
en mis recuerdos.

....

Qué tengo si no es
este nudo en la garganta
el pecho vacío,
y la tarde cayendo,
mis intentos de olvido.
Y aún más lento
porque como invierno
se acongoja el alma.

Alrededor se aprietan
las noches sobre las estrellas
y la luna brilla distinto
porque entiende el vacío.

Caos
oscuridad
llanto
dientes y llamas
fuego, dolor y golpes.

......

Nos quebramos.
Deshechos. Vajilla de plata
y escarcha
yo quebré más.

Aquí estoy amor
recogiendo por la calle
los pedazos de alma
que encuentro
flagrantes
donde estuvimos.

Esta ciudad me habla
carcome mis huesos
con golpes de recuerdo
con encierros de los que
tienes llave.

¿Qué tortura es esta?

.....

Alevosía.
Sabrás que del amor
se sale impune.
Y la cacofonía de mis versos
no te moleste
al saber que es mayo
y tengo miedo.